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jueves, 22 de junio de 2017

“El coche de mi amigo”

El Cafecito de hoy
El coche de mi amigo”

Hace unos años estuve de gira en el estado de New York. Tengo muchos amigos en la ciudad que no duerme, así que fui a visitar uno de ellos. Quedamos en un café en el alto Manhattan.

Al llegar al lugar, al momento de entrar por la puerta, pude ver a mi amigo estacionándose, así que me acerque para esperarlo. Levemente roso el choche con el bordillo de un letrero. Al salir del coche lo hizo con una sonrisa.

Le pregunte que si se había dado cuenta lo que había sucedido y del pequeño rayón que le había ocasionado a su coche. Sonriente me dijo - No te preocupes, ya este esta viejo, me quiero comprar otro. Me quede con cara de perdido y confundido por un instante.

Cuando no valoramos lo que poseemos, estamos siendo malagradecidos. Muchas veces manejamos nuestra vida de esta manera. No somos buenos mayordomos con las cosas que Dios nos presto por un tiempo indefinido.

La salud, nuestros hijos, nuestra pareja, nuestro dinero, inclusive nuestro tiempo. Hay quienes a estas cosas no le dan el valor necesario, pero si quisieran tener las bendiciones que otros tienen. Valora lo que tienes porque sino otros lo harán por ti.

Cuida tu salud porque de ella depende tu existencia, cuida tu familia y transmite en ellos valores y principios, poniendo a Dios en primer lugar en sus vidas. Esta es la mejor herencia que les puedes dejar. Cuida tus vienes y tus recursos, el medio ambiente, pues este puede perdurar para nuestro hijos y nietos.

Sin haber conocido la miseria es imposible valorar el lujo. Valora y disfruta de lo que tienes en tu mano, ya sea mucho o poco. Las riquezas no se miden por la cantidad sino por la calidad de lo que tenemos.

Quizá el secreto estaba en dejar de buscar una hierba más verde. Quizá el secreto estaba en aprovechar al máximo la que tenías (Mark Haddon) #ViveFull

¡Que tengas un día bendecido!
Nestor Ortega
http://bit.ly/2rYBEIO

miércoles, 21 de junio de 2017

“La señora y las bolsas”

El Cafecito de hoy
La señora y las bolsas

Hace unos días salía del gimnasio, como de costumbre en las ultimas semanas. Cuando regresaba, a recoger mi coche donde lo había estacionado, tuve que cambiar de ruta por una construcción que había cerrado el paso. Hacia un sol candente, la temperatura estaba en 38° y yo me quejaba puesto que el camino de regreso se había hecho mas largo.

De repente vi una señora muy mayor, llevaba en sus manos cuatro bolsas del supermercado. Se notaba agobiada y cansada por el peso, el sol y el calor. Lo pensé dos veces antes de preguntarle si quería que la ayudara, puesto que normalmente te dicen que no, pensando que les vas a robar.

Me acerque y pedí ayudarle, ella con cara de indecisión acepto. Pero al continuar caminando y luego de charlar un rato, se sintió en confianza y se agarro de mis brazos para sostenerse, ya que venia muy agotada. Al llegar al portal de su edificio me agradeció de mil maneras la amabilidad de ayudarle. – No todo el mundo se detiene a ayudar a un anciano hoy en día, me dijo.

Al ir de regreso a mi coche me sentía feliz y agradecido por tener esta oportunidad de servir a alguien en el momento en que mas lo necesitaba. Hoy en día la rapidez y las ocupaciones nos impiden mirar a nuestro alrededor y darnos cuenta de quienes nos necesitan.

Hoy en día nuestro corazón esta tan frio y seco que solo pensamos en nosotros mismos. (Mateo 24:12) A veces Dios cambia nuestros planes, cambia nuestra ruta para que llevarnos donde alguien que nos necesita, pero en vez de eso nos quejamos y protestamos.

Abre tus ojos, alguien cerca de ti te necesita. Hay mil maneras creativas de cómo hacerlo. Existen orfanatos, asilo de ancianos, cárceles, personas viviendo en la calle, hasta amigos cercanos que están pasando por situaciones difíciles.

Recuerda, lo que Dios nos da es para disfrutarlo, pero también para compartirlo con aquellos menos afortunados. Abre tus ojos a tu alrededor, tal vez tu puedes convertirte en el milagro de alguien.

¡Que tengas un día bendecido!
Nestor Ortega
http://bit.ly/2sP3iMO

lunes, 19 de junio de 2017

“La Barca”

El Cafecito de hoy
La Barca

Una multitud de gente lo rodeaba, se agolpaban para poder escucharlo. El mirando a su alrededor buscaba un lugar donde poder subir y que así todos puedan escuchar su mensaje.

Miro a un hombre cansado, pues había trabajado toda la noche en vano. Había estado pescando hasta rayar el alba pero nada había entrando en su red. Así que Jesús se acerco a el y le pidió que alejara su barca de la orilla para poder subir y predicar desde allí. Ya había encontrado un lugar desde donde dirigir su mensaje y que todos pudieran escucharlo.

Una vez terminado, le dijo al pobre hombre que volviera al mar y echara la red. Este contesto que había estado toda la noche y no había pescado nada, pero que en su nombre lo haría. Lo que sucedió fue increíble. Volvió con su embarcación llena de peces. Había recibido un milagro por poner su barca a disposición de Jesús. Al llegar a la orilla el pobre hombre decidió abandonar su tesoro y le siguió. Entendiendo que podía recibir de El algo mas que una barca llena de peces.

Muchas veces nos aferramos tanto a las bendiciones que recibimos de Dios que nos olvidamos de El. A veces lo tenemos como el dios bombero, que solo llamamos cuando tenemos un fuego o un problema. Pero una vez que viene y resuelve la situación, nos alejamos tanto de El que pasamos toda la noche pescando sin encontrar nada, porque fuera de El, nada podemos hacer (Juan 15:5)

Si tu vida en este momento carece de sentido, si estas cansado de volver a intentarlo, si crees que ya no vale la pena seguir luchando, déjalo subir a tu barca. Veras como la provisión llega, como tu matrimonio tiene solución, como esa enfermedad no podrá contra ti, veras como toma sentido tu vida.

Usa tu barca, tus dones y tus habilidades para llevar un mensaje de paz a esta generación, que tanta falta nos hace. Deja que Dios use tus recursos y veras como se hace mas importante seguirlo a El que los peces que puedas recibir de su mano. La mejor manera de iniciar esta semana es poniendo tu vida en sus manos.

Si estas cansando el te dará nuevas fuerzas, si estas angustiado el te dará descanso, si estas perdido el te hará volver en la dirección correcta. Si vez que tu barca se hunde por las tormentas déjalo entrar, el puede hacer callar a los vientos y el mar de las dificultades. Hoy es el día de invitarlo a tu barca, hoy es el día de volver a intentarlo, pero esta vez agarrados de su mano.

Hoy es el día de iniciar una nueva vida, un nuevo desafío, una nueva carrera. No temas, Dios esta contigo. Si necesitas hablar, escríbenos a ElCafecitoDiario@gmail.com #ViveFull

¡Que tengas un día bendecido!
Nestor Ortega
http://bit.ly/2sGDrGJ

jueves, 15 de junio de 2017

“El Espejo”

El Cafecito de Hoy.
El Espejo

Acabo de salir del Gimnasio hace un momento. Estuve haciendo mi rutina de ejercicios y les cuento que me va genial. Ya se estan comenzando a ver los frutos del sacrificio y el dolor de cada mañana.

Solo me falta saber donde venden los espejos que utilizan en los gimnasios. Esos que te hacen ver mas fuerte que en el espejo de tu casa. Necesito uno.

Hay personas que mirarse en los espejos es parte de su rutina diaria. No pueden tardar más de una hora sin verse en uno. Hay otras que ni muertas saldrían a la calle sin revisar como están frente al espejo. Usamos el espejo para ver cómo nos queda la ropa, el maquillaje, que tan delgado estamos, o solo para una ultima confirmacion de cómo estamos antes de salir de la casa.

Pero también el espejo sirve para ver nuestros defectos. Si te fijas con cuidado podrás ver cosas en ti que nadie a simple vista podrá ver. Es fácil ver los errores de los demás, pero, qué difícil es darnos cuenta de nuestros propios errores.
Nadie es perfecto, todos cometemos errores, entonces ¿porqué no admitirlos y darnos cuenta que nuestra vida no es perfecta como queremos aparentar?

Antes de ver los errores de los demás aprendamos a corregir los nuestros, a mirarnos en nuestro propio espejo. Todos los hombres cometen errores, pero solo los necios permanecen en el. ¿De qué te vale cambiar el mundo si no puedes cambiarte a ti mismo?

Cuando aprendes a lidiar con tus errores, aprenderas a sobrellevar a los demas en medio de sus faltas, en medio de sus tropiesos. Estamos llamados a extender la mano para levantar al caido, no para señalarlo. Vencer y perdonar, es vencer dos veces. El débil no puede perdonar. El perdón es un atributo de los fuertes. Y perdonar de verdad es recordar sin dolor.

Mírate en tu espejo, no para juzgarte sino para animarte. Mira los errores de los demás no para señalarlos sino para aprender de ellos. Ama, perdona y olvida. #ViveFull

¡Que tengas un día Bendecido!
Nestor Ortega
http://bit.ly/2rzmCcx